El segundo capítulo de la obra de Eagleton está dedicada, principalmente, a Shaftesbury, Hume y Burke. Y no me refiero a personajes de Perdidos.
La tendencia del empirismo británico, por oposición al racionalismo alemán, es inductiva (analiza lo particular para extraer leyes generales). Con la moralidad hay una tendencia subjetivista:
Nuestro sentido moral, sostiene el conde de Saftesbury, consiste en una 'antipatía o aversión real hacia la injusticia o el error, y en un afecto real o amor hacia la igualdad y el derecho por sí mismos y en razón de su belleza y dignidad natural'. Para Shaftesbury, los objetos del juicio moral son tan inmediatamente atractivos o repulsivos como los del gusto estético (89).